Aromáticas: una opción para diversificar el IDeVI

0
206

Por Adrián Cervo / Fotos Adela «KuKi» Fuentes

La agricultura sustentable se basa cada día más en la rotación de cultivos y en la búsqueda de alternativas rentables e imaginativas como la siembra «contra estación», que permite en muchos casos dos cosechas en un sólo año.

Dentro de la vasta oferta agroalimentaria entre las que el productor puede elegir para plantar, las especies aromáticas y medicinales tienen un gran potencial económico, ya que, en muchos casos, es bastante sencillo darle algún valor agregado a lo producido.

Las alternativas son muchas: desde la reproducción asexual que permite obtener plantas con características genéticas idénticas, dotando al cultivo de uniformidad de principios activos que mejoran sustancialmente el rendimiento hasta la comercialización con un mínimo de transformación, ya sea secas, enteras, trituradas, solas o mezcladas, dotándolas de un packaging atractivo que contiene, protege y conserva, informa y vende.

También se asocia a este tipo de cultivos, los productos elaborados en distintos tipos de procesos industriales (aceites esenciales, resinoides u oleoresinas) y lo planta propiamente dicha, de uso cada vez más frecuente en la cocina gourmet para agregar valor y sabor a los variados platos de la gastronomía zonal.

Las PAM

La denomindas PAM (plantas aromáticas y medicinales) son un grupo vegetal muy amplio y heterogéneo que involucra a una multiplicidad enorme de plantas. Si bien en cierto sentido todas las plantas son medicinales ya que todas elaboran sustancias o principios activos con alguna acción farmacológica que puede resultar beneficiosa o perjudicial en organismos vivos, nos referimos a aquellas más usadas frecuentemente. Dentro de ese universo verde debemos incluir a las aromáticas, aquellas que poseen principios activos con esencias que emiten aromas u olores.

Claro que no todas las plantas tienen interés desde el punto de vista comercial. En Argentina y en toda Sudamérica existen amplias extensiones con excelentes condiciones agroclimáticas para desarrollar estos cultivos, además de contar con una extensa flora autóctona con un enorme potencial de aprovechamiento por la vía de la recolección silvestre.

La producción primaria y el procesamiento de las PAM permitirá impulsar el desarrollo de la economía local y promover nuevas cadenas productivas generando puestos de trabajo in situ y manteniendo al pequeño productor en el medio rural. Sin embargo, todavía son relativamente pocos los emprendedores que llevan adelante sus iniciativas en la región, a pesar de que existe un creciente interés por el cultivo de muchas de estas especies a nivel nacional y mundial en virtud al creciente número de industrias que requieren de esta materia prima.

Las aplicaciones de las aromáticas son muy amplias e incluyen desde el uso culinario/condimentario, el aprovechamiento de principios activos para farmacología y hasta la extracción de moléculas aromáticas para la fabricación de repelentes o productos de limpieza.

Con este panorama es posible distinguir al menos tres grandes campos en los cuales se pueden explorar oportunidades de negocios: la industria alimentaria, la industria farmacéutica y la insdustria de perfumería y cosmética. La complejidad y a su vez, la atracción, del sector PAM radica en la variedad de mercancías que con distintos grados de transformación son requeridas asiduamente por la sociedad.

Las especies estrellas de este tipo de producción son la lavanda y el orégano, pero la lista se ensancha y ofrece una amplia variedad de oportunidades para diversificar la producción agraria: romero, salvia, estragón francés, menta, melissa, tomillo, lavandín, e incluso arbustos de la zona como la jarilla, el hinojo y otros pueden complementar la actividad.

Para la salud

Segun datos de la Organización Mundial de la Salud, se calcula que un 25 por ciento de los principios activos que usan las industrias farmacéuticas provienen del mundo vegetal.

Los efectos adversos y secundarios de los productos cien por ciento sintéticos obligan a repensar su uso y evaluar la relación riesgo/beneficio, en cambio las plantas medicinales tienen un amplio rango terapéutico y el riego de toxicidad, salvo raras excepciones, es minúsculo en el reino vegetal.

La incidencia creciente de enfermedades crónicas -problemas reumáticos, hipertensión, colesterol, etc- asociados a la mayor expectativa de vida requieren de largos tratamientos lo menos invasivos posibles. Porque la polimedicación a la cual son sometidos los pacientes con enfermedades crónicas, en especial personas de la tercera edad, alienta la búsqueda de vías de tratamientos menos agresivos.

La vuelta a lo natural y la mayor conciencia del cuidado del cuerpo y el ambiente, el menor costo de producción y el aliento desde los estados al uso de las PAM para la atención primaria, son puntales para desarrollar estos cultivos. También en la industria cosmética o fitosanitaria muestran un vigoroso crecimiento.

Las variables económicas actuales alientan estos tipos de inversiones y las perspectivas on interesantes frente a un mercado interno y externo en crecimiento sostenido.

Aplicaciones en la industria alimentaria

Hierbas secas: constituyen el consumo mayoritario. Se comercializan en seco o en polvo y se suelen emplear como condimentos, potenciadores de color o conservantes. Se elaboran de partes diferentes de la planta -corteza, rizoma, raíces, semillas, hojas-.

Hierbas frescas: del productor a la mesa, las más comunes son el perejil, el ciboulette y la albahaca, aunque la cocina gourmet amplia permanentemente el rango.

Aditivos: la industria alimentaria emplea los extractos o aceites de las PAM para terminar bebidas, quesos, embutidos, alimentos precocidos, snacks, aceites y vinagres.