A cinco años de la desaparición y muerte de Facundo Astudillo Castro

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El caso sigue sin justicia ni responsables

El caso de Facundo Astudillo Castro, el joven de 22 años que desapareció en abril de 2020 y cuyo cuerpo fue hallado sin vida casi cuatro meses después en un cangrejal de la localidad de General Daniel Cerri, continúa siendo una herida abierta para su familia y un símbolo de la violencia institucional en la Argentina. Al día de hoy, no hay detenidos ni imputados, y la causa judicial sigue empantanada.

Una desaparición cuarentena

El 30 de abril de 2020, en el contexto del aislamiento obligatorio por la pandemia de COVID-19, Facundo salió desde su casa en Pedro Luro rumbo a Bahía Blanca. Iba a visitar a su exnovia con quien quería retomar la relación. En el trayecto fue interceptado por efectivos de la Policía Bonaerense en al menos dos controles. A pesar de que fue fotografiado por una de las oficiales (imagen que luego se volvió pieza clave en la investigación), los agentes afirmaron haberlo dejado seguir su camino.

Desde ese momento hata la aparición del cuerpo, nunca más se supo de él. Su madre, Cristina Castro, denunció su desaparición y desde el principio apuntó contra la policía local. Sin embargo, la causa comenzó bajo carátula de «averiguación de paradero», lo que limitó las primeras medidas investigativas.

El hallazgo del cuerpo y el cambio de carátula

El 15 de agosto de 2020, pescadores encontraron restos óseos humanos en un cangrejal cerca de la localidad de General Cerri, en un paraje llamado Villarino Viejo. El 2 de septiembre, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmó que se trataba de Facundo.

La autopsia determinó que la causa de la muerte fue asfixia por sumersión, pero no pudo establecer con certeza si se trató de un homicidio, un accidente o una muerte provocada. Las circunstancias del hallazgo, la disposición del cuerpo y objetos personales de Facundo hallados en lugares incongruentes alimentaron las sospechas de encubrimiento y desaparición forzada.

Las pruebas y las contradicciones

Entre los elementos más discutidos del caso están:

  • Testimonios de testigos que vieron a Facundo subir a un patrullero.
  • Contradicciones en las declaraciones de los policías que lo interceptaron.
  • Hallazgo de objetos personales de Facundo (mochila, zapatillas, carnet) en lugares extrañamente distribuidos o sospechosamente descubiertos.
  • Rastros en el cuerpo, como una lesión en el húmeros, que podrían indicar maltrato o intervención de terceros.

La querella, encabezada por la abogada Leandro Aparicio y la madre de Facundo, sostiene que se trató de una desaparición forzada seguida de muerte, en la que participaron miembros de la Policía Bonaerense. Sin embargo, hasta la fecha la fiscalía federal no ha avanzado en imputaciones concretas.

Una causa empantanada

A casi cinco años de la desaparición, la investigación permanece estancada. La causa judicial cambió varias veces de fiscales y jueces. La familia denuncia demoras injustificadas, falta de voluntad política y judicial, y encubrimiento. El caso ha sido acompañado por organismos de derechos humanos, como el CELS y Amnistía Internacional, que reclaman avances urgentes.

En 2022, Cristina Castro llevó el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y reiteró el pedido de justicia: “A mi hijo lo mató la Policía y lo encubrieron desde el primer día”, ha declarado.

Memoria, verdad y justicia

El caso de Facundo Astudillo Castro se ha convertido en un emblema contemporáneo de la lucha contra la violencia institucional y la impunidad en Argentina. Como ocurrió con otros casos (Luciano Arruga, Santiago Maldonado), la persistencia de las familias ha sido clave para mantener viva la memoria y la demanda de justicia.

En Pedro Luro, su pueblo natal, cada 30 de abril se realizan actos en su memoria. Su madre sigue siendo una voz activa en la denuncia de abusos policiales y el reclamo de verdad.

«No vamos a parar hasta que haya justicia para Facu. Lo que le hicieron no puede repetirse con ningún otro pibe», afirma Cristina Castro ante cada micrófono pidiendo justicia pese al paso del tiempo.