El proyecto minero para la extracción de oro y plata ubicado a 85 kilómetros de Jacobacci ya comenzó a procesar mineral y se perfila como el emblema del nuevo modelo extractivo impulsado por el gobierno provincial. Empleo, inversiones y controles ambientales conviven con cuestionamientos sociales y ambientales que siguen abiertos en una Argentina.
En el corazón de la Región Sur rionegrina, donde históricamente el viento, la ganadería ovina y el aislamiento marcaron el ritmo de vida, el proyecto minero Calcatreu comenzó a cambiar el paisaje económico y político de la provincia. Ubicado a unos 85 kilómetros al sur de Ingeniero Jacobacci, el emprendimiento de extracción de oro y plata impulsado por la compañía Patagonia Gold ingresó en su fase productiva y ya es presentado por el gobierno de Alberto Weretilneck como el punto de partida de una nueva etapa minera para Río Negro.
El proyecto, que durante años permaneció frenado entre debates políticos, cuestionamientos ambientales y dificultades financieras y una sociedad fragmentada, logró avanzar tras la aprobación definitiva que Río Negro le dio en 2024. Hoy, según datos oficiales y empresariales consignados, Calcatreu ya inició el procesamiento del mineral y podría concretar sus primeras pruebas de producción comercial durante 2026.
La apuesta económica es importante. De acuerdo con estimaciones difundidas por el estado, el yacimiento proyecta producir este año casi 32 mil onzas de oro y 127.952 de plata, mientras que el horizonte total del emprendimiento superaría las 256 mil onzas de oro en cinco años. En números más populares esto significa la extracción para este año de 900 kilos de oro, unos 140 millones de dolares al precio actual y casi 5 toneladas de plata que en el mercado significan más de 12 millones.
Cabe destacar que el proceso todavía no se hace completo en el país, y el material es enviado a Canadá, aunque la empresa está terminando la refinería en Santa Cruz -donde tienen otro emprendimiento- para cerrar el proceso productivo en la Argentina.
El proyecto insignia de la minería rionegrina
Para el oficialismo provincial, Calcatreu es mucho más que una explotación metalífera: es la prueba piloto de una política de apertura minera que busca posicionar a Río Negro dentro del mapa nacional de inversiones extractivas.
“El proyecto empezó a procesar el mineral y se encamina a producir oro y plata”, señaló el gobierno provincial tras una reciente recorrida oficial por el yacimiento.
La administración de Weretilneck sostiene que la minería puede convertirse en un motor económico para la Línea Sur, una de las regiones con mayores índices de despoblamiento y crisis estructural de la provincia. Según cifras oficiales, Calcatreu ya emplea a más de 200 trabajadores y cerca de la mitad serían habitantes de Jacobacci.
Además, el Ejecutivo asegura que durante 2025 el proyecto movilizó más de 2.700 millones de pesos en compras locales y más de 11.500 millones a nivel provincial y destaca la aplicación de la denominada “Ley 80/20”, que prioriza la contratación de mano de obra rionegrina.
El eterno debate: empleo versus ambiente
Pero el desembarco de Calcatreu también reactivó uno de los debates más sensibles de la Patagonia: el impacto ambiental de la megaminería.
El principal punto de discusión gira en torno al uso de lixiviación para separar el oro y la plata de la roca, un proceso que implica la utilización de soluciones cianuradas bajo estrictos sistemas de contención.
Desde el gobierno provincial aseguran que el proyecto cuenta con controles permanentes y sistemas de impermeabilización de alta seguridad. Durante los últimos meses, organismos provinciales realizaron inspecciones técnicas sobre las geomembranas, los pads de lixiviación y los sistemas de contención para evitar filtraciones.
Según informó la Secretaría de Ambiente rionegrina, los controles incluyen ensayos geoeléctricos para detectar posibles pérdidas y monitoreos continuos sobre las membranas de polietileno de alta densidad.
Sin embargo, sectores ambientalistas y comunidades críticas del proyecto sostienen que ningún sistema extractivo de estas características está exento de riesgos, especialmente en una región marcada por la escasez hídrica.
El temor a la contaminación de napas y cursos de agua sigue siendo uno de los principales ejes de resistencia social, particularmente en una provincia atravesada históricamente por conflictos ambientales vinculados a proyectos extractivos.
Una discusión que excede a Jacobacci
Calcatreu también se convirtió en un símbolo político. Para el gobierno provincial representa el inicio de una “nueva matriz productiva”; para sus detractores, un cambio profundo en el perfil económico y ambiental de Río Negro.
La propia administración provincial reconoce que el proyecto funciona como “punta de lanza” para más de 60 iniciativas mineras en carpeta dentro del territorio rionegrino.
Ese dato explica por qué el debate sobre Calcatreu ya dejó de ser únicamente local. Lo que ocurra en Jacobacci puede marcar el rumbo futuro de la minería metalífera en toda la provincia.
En una Patagonia golpeada por la falta de empleo privado, la migración de jóvenes y la dependencia estatal, la promesa minera encuentra terreno fértil. Pero también aparecen preguntas incómodas: cuánto quedará realmente en las comunidades, cuál será el impacto ambiental a largo plazo y qué modelo de desarrollo quiere construir Río Negro.
Porque detrás de cada onza de oro que salga de Calcatreu no sólo habrá minerales: también estará en juego una discusión mucho más profunda sobre el futuro económico, ambiental y político de la provincia.
Que es la lixiviación?

La lixiviación con cianuro (o cianuración) es el método hidrometalúrgico más común utilizado para extraer metales preciosos, principalmente oro y plata, de minerales de baja ley. Consiste en disolver el metal contenido en la roca sólida mediante una solución diluida de cianuro de sodio ) en agua, formando un compuesto soluble. Algunas estimaciones indican que hay que «gastar» hasta mil litros de agua para producir un gramo de oro, aunque en la minería moderna se tiende a recircular la solución residual.

























