ATE exige al Gobierno que garantice la continuidad operacional de FATE

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Se trata de la única empresa nacional que produce cubiertas radiales para colectivos y camiones. Sin sus productos, los transportes argentinos deben recurrir a la importación de artículos que carecen de los controles técnicos, de calidad, de seguridad y de adecuación. Sumado al intento de desguace de los organismos de control y fiscalización, se abren las puertas para una tragedia sin precedentes en las rutas argentinas.

A un mes del conflicto sin solución por el cierre de la fábrica de neumáticos FATE, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) exigió al Gobierno que garantice la continuidad operacional de la empresa ya que, de lo contrario, corre un grave riesgo el transporte de pasajeros de todo el país.

Desde el 2020, FATE es la única empresa nacional que produce cubiertas radiales para colectivos y camiones. La falta de este insumo clave para un país territorialmente extenso como la Argentina, sumado a la latente amenaza de desguace de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), se transforma en un combo letal para el transporte en el país: el profundo deterioro de las rutas y autopistas producido por la falta de obra pública en los últimos dos años, sumado a la falta de controles técnicos por decisión del Gobierno y la importación de neumáticos que, a su vez, carecen de los controles técnicos, de calidad, de seguridad y de adecuación, podrían producir cientos de tragedias a lo largo y a lo ancho de nuestro país. 

Cabe recordar que en las últimas horas, el sindicato estatal denunció la intención del Ejecutivo Nacional de derivar las funciones de la CNRT a la Gendarmería Nacional, lo cual implica un riesgo enorme ya que no cuentan con los equipos, dotación de personal ni conocimientos técnicos específicos para llevar adelante estas tareas. Se trata de un organismo sumamente idóneo que cuenta con 1043 trabajadores distribuidos en las 45 sedes de todo el país, quienes se encargan de fiscalizar y controlar el estado de los vehículos, talleres y conductores de las líneas de colectivos urbanas de jurisdicción nacional; el transporte ferroviario; el transporte de pasajeros interjurisdiccional de media y larga distancia, incluido turismo, combis, viajes estudiantiles/recreativos; el transporte interjurisdiccional de cargas (generales y peligrosas); y los talleres de revisión técnica obligatoria.

Además de realizar las revisiones técnicas de los vehículos (estado de las cubiertas, luces, frenos, entre otros) también se encargan de efectuar test de sustancias, alcoholemia, de glucemia, entre otros, a los conductores antes de que comiencen un viaje. Sin embargo, la decisión del Ejecutivo es que Gendarmería realice controles únicamente en rutas nacionales, autopistas y semiautopistas, dejando de lado las terminales o las rutas provinciales, por lo que se limita la posibilidad de prevención de accidentes.

A su vez, ATE aseguró que el intento de cierre de FATE responde a una decisión comercial que sólo podría justificarse mediante maniobras ilegales que buscan favorecer los bolsillos de los más poderosos dejando a 920 familias en la calle.

La política de apertura indiscriminada de las importaciones de Javier Milei no sólo significa un ataque directo a la industria nacional, sino que se transforma en un golpe a toda la sociedad que es quien, en definitiva, paga los platos rotos.